Supera tus exámenes sin estrés

Supera tus exámenes sin estrés

y consigue las notas que te mereces por el duro trabajo que has hecho durante todo el curso y todas las noches que te has quedado en casa estudiando en vez de salir con tus amigos. Nuestros sencillos consejos te serán de gran ayuda para optimizar tus competencias durante los exámenes.

ANTES DEL EXAMEN

 

 

1) Recarga tu energía

Toma comida ligera que contenga polisacáridos como, por ejemplo, un bocadillo de pan integral, que será suficiente para mantenerte en forma durante el examen. Pero no comas demasiado, ya que puede hacer que te sientas pesado y con sueño. Y evita las golosinas ya que, aunque mantienen un nivel de azúcar elevado en la sangre, incrementando tu energía y buen humor, su efecto dura poco tiempo y en breve tendrás hambre y te pondrás de mal humor.

2) ¡No hagas experimentos!

El día de un examen no es recomendable estrenar prendas nuevas. Ponte ropa y zapatos cómodos (dolor de pies sería la última cosa que querrías sentir mientras resuelves ejercicios de física). Tampoco experimentes, por ejemplo, con el café si no estás acostumbrado. Si no sueles tomarlo, no lo hagas el día del examen, ya que los resultados pueden ser deplorables.

3) ¿Listo?

Prepara todo lo que necesitas con antelación, preferiblemente la noche anterior: tu ropa, tu documento de identidad, apuntes, bolígrafos… El día del examen no debes ponerte nervioso ni preocuparte por este tipo de cosas.

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DURANTE EL EXAMEN

 

4) Ten una actitud positiva

Un mismo vaso puede estar medio lleno para algunos y medio vacío para otros. Una actitud optimista te ayudará a reducir el estrés y a lograr buenos resultados. Ponte erguido y sonríe – tu cuerpo es el que manda a tu cerebro la información de cómo sentirse.

5) Empieza con los ejercicios más fáciles.

De este modo, aprovecharás bien el tiempo del examen y reducirás el estrés, asegurándote de que las cosas marchan bien.

6) Cómo no dejarse devorar por los nervios.

La psiquis y el cuerpo constituyen una unidad, por lo que si dominas los factores somáticos, te sentirás mejor. Trata de controlar la respiración: si marcas un ritmo lento, bajarás el pulso y el nivel de adrenalina.

7) ¿Qué hacer con un ejercicio difícil?

Si no sabes cómo abordar un ejercicio o no conoces la respuesta a alguna pregunta, intenta relajarte y recordar todo lo que sabes sobre el tema. Es muy probable que encuentres, al menos, alguna pista para resolver el ejercicio. La memoria funciona con la regla “por el hilo se saca el ovillo”, es decir, si empiezas por algo que dominas, irás solucionando el problema paso a paso.

8) ¡Sin prisa, pero sin pausa!

No salgas del examen sin resolver todos los ejercicios o sin comprobar tus respuestas. Si aguantas hasta el final, puedes recordar alguna cosa o detectar algún error cometido. No dejes ningún ejercicio sin respuesta – aunque dudes, tal vez tu respuesta sea correcta.

9) Examen oral

La mayoría de la información que transmitimos cuando estamos cara a cara no procede del contenido en sí, sino de la actitud, los gestos o el tono de voz. Durante un examen oral, mantente erguido, no hables demasiado rápido ni gesticules demasiado. Si es posible, simula la situación del examen como si estuvieras con tus compañeros o padres, de esta manera, podrás dominar tu comportamiento. Trata de controlar tu voz, porque al estar nervioso o estresado puedes tartamudear o elevar el tono sin darte cuenta. Intenta de evitarlo y darás mejor impresión al profesor que te examina. Aunque no es lo más importante, una buena presentación de tu exposición ya es un punto positivo.

¿Quieres que te echemos una mano para aprobar tus exámenes?

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